miércoles, 1 de diciembre de 2010

Un Cuento de Navidad

Un ángel se apareció a una familia rica y le dijo a la dueña de la casa:
-          Te traigo una buena noticia: Esta noche el Señor Jesús vendrá a visitar tu casa.
La señora quedo entusiasmada, nunca había creído posible que en su casa sucediese este milagro. Trató de preparar una cena excelente para recibir a Jesús.
Encargó pollos, conservas y vinos importados.
De repente sonó el timbre, era una mujer mal vestida, de rostro sufrido, con el vientre hinchado por un embarazo muy adelantado. Señora, dijo ¿tendría algún trabajo para darme? Estoy embarazada y tengo mucha necesidad del trabajo. ¿Pero esta es hora de molestar? Vuelva otro día, respondió la dueña de la casa. Ahora estoy ocupada con la cena para una importante visita.
Poco después, un hombre sucio de grasa llamó a la puerta. Señora, dijo, mi camión se ha arruinado aquí en la esquina. ¿Por casualidad tendría usted una caja de herramientas que me pueda prestar?. La señora, ocupada como estaba limpiando los vasos de cristal y los platos de porcelana, se irrito mucho: ¿Usted piensa que mi casa es un taller mecánico?. Dónde se ha visto importunar a la gente asi?, por favor, no ensucie mi entrada con esos pies inmundos.
La anfitriona siguió preparando la cena: abrió latas de caviar, puso champaña en el refrigerador, escogió de la bodega los mejores vinos, preparó unos coctelitos.
Mientras tanto alguien afuera batió las palmas. Será que ahora llega Jesús, pensó ella emocionada y con el corazón acelerado fue a abrir la puerta. Pero no era Jesús.
Era un niño harapiento de la calle. Señora, deme un plato de comida. ¿Cómo te voy a dar comida si todavía no hemos cenado? vuelve mañana porque ahora estoy muy atareada, contestó.
Al final, la cena estaba ya lista. Toda la familia emocionada esperaba la ilustre visita. Sin embargo pasaban las horas y Jesús no aparecía. Cansados de esperar empezaron a tomar los coctelitos, que a poco tiempo comenzaron a hacer efecto en los estómagos vacíos y el sueño hizo olvidar los pollos y los platos preparados.
A la mañana siguiente, al despertar, la señora se encontró con gran espanto frente a un ángel.
¿Un ángel puede mentir? Grito ella. Lo preparé todo con esmero, aguardé toda la noche y Jesús no apareció. ¿Porqué me hizo esta broma?.
No fui yo quien mintió, fue usted la que no tuvo ojos para ver, dijo un ángel. Jesús estuvo aquí tres veces, en la persona de la mujer embarazada, en la persona del camionero y en el niño hambriento…

La Verdadera Riqueza

Hay un breve pero bellísimo cuento hindú de un peregrino que se quedó a pasar la noche debajo de un árbol en un bosque cercano al pueblo. En la más profunda oscuridad, oyó que alguien le gritaba:
-    ¡La piedra! ¡La piedra!, dame la piedra preciosa, peregrino.
El peregrino se levantó, se acercó al hombre que le gritaba y le dijo:
-    ¿Qué piedra quieres, hermano?
-    La noche pasada -le dijo el hombre con voz agitada- tuve un sueño en el que se me reveló que si venía aquí esta noche encontraría a un peregrino que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre.
El peregrino hurgó en su bolsa y le dio la piedra diciendo:
-    La encontré en un bosque cerca del río. Puedes quedarte con ella.
El desconocido agarró la piedra y se marchó a su casa.  Al llegar, abrió su mano, contempló la piedra y vio que era un enorme diamante. Durante toda la noche no pudo dormir. Se levantó con el alba, volvió al lugar donde había dejado al peregrino y le dijo:
-    Dame, por favor, la riqueza que te permite desprenderte con tanta facilidad de un diamante.
El peregrino le contestó:
-    La verdadera riqueza no consiste en acumular cosas, sino en compartirlas.
Autor Desconocido   

La Frase del Año


Esta frase la ha dicho el ganador del Nobel de medicina (el oncólogo  brasileño Drauzio Varella).

"En el mundo actual, se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer. De aquí a algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven".