viernes, 24 de junio de 2011

Vivir como si fuera el último día

Un chico nació con cáncer, un cáncer que no tenía cura. Él tenía 17 años y podría morir en cualquier momento.

Siempre vivió en su casa, bajo el cuidado de su madre.

Ya estaba harto y decidió salir solo por una vez.

Le pidió permiso a su madre y ella aceptó.

Caminando por su calle vio muchas tiendas. Al pasar por una de música y, al ver el mostrador, notó la presencia de una niña muy guapa, de su edad: fue amor a primera vista.

Abrió la puerta y entró sin mirar nada que no fuera ella. Acercándose poco a poco llegó al mostrador donde se encontraba ella. Lo miró y le dijo sonriente.


"¿Te puedo ayudar en algo?".

Mientras él pensaba que era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida, sintió el deseo de besarla en ese mismo instante.

Tartamudeando le dijo:

"Sí, eeehhh... uuuhhh...mmm...me...me gustaría comprar un...CD".

Sin pensar tomó el primero que vio y le dio el dinero.

"¿Quieres que te lo envuelva?"

-preguntó la niña sonriendo de nuevo.

Él respondió que sí moviendo la cabeza, y ella fue al almacén para volver con el paquete envuelto y entregárselo.

Él lo tomó y salió de la tienda. Se fue a su casa y, de ese día en adelante visitó la tienda todos los días para comprar un CD.

Siempre se los envolvía la niña para, luego, llevárselos a su casa y meterlos en una caja.

Él era muy tímido para invitarla a salir y, aunque lo intentaba, no podía.

Su mamá se enteró de esto e intentó animarlo a que se aventurara; así que al día siguiente se armó de valor y se dirigió a la tienda.

Como todos los días, compró otra vez un CD y, como siempre, ella se fue atrás para envolverlo.

Él tomó el CD y, mientras ella no estaba mirando, rápidamente dejó su teléfono en el mostrador y salió corriendo de la tienda.

Al día siguiente el muchacho no fue a la tienda y ella le llamó. Su mamá contestó.

La madre desconsolada comenzó a llorar mientras decía:

"¿No lo sabes? Mi hijo murió ayer".

Hubo un silencio prolongado, excepto los lamentos de la madre.

Días más tarde, la mamá entró en el cuarto de su hijo para recordarlo.

Decidió empezar por ver su ropa, así que abrió su armario.

Para su sorpresa se encontró con montones de CD's envueltos.

Ni uno estaba abierto.


Le causó curiosidad ver tantos, y no se resistió; tomó uno y se sentó sobre la cama para verlo. Al hacer esto, un pedazo de papel salió de la cajita de plástico.

La mamá lo recogió para leerlo y decía:

"¡Hola! Estás súper guapo. ¿Quieres salir conmigo? Te quiero mucho. Sofía"

De tanta emoción la madre abrió otro y otro pedazo de papel y todos decían lo mismo.

Moraleja:



Así es la vida. No esperes demasiado para decirle a ese alguien especial lo que sientes; díselo hoy, mañana puede ser tarde.



Desconozco el Autor

jueves, 9 de junio de 2011

Iluminación

En el momento en el que os ilumináis, toda la existencia se ilumina. Si estáis en la oscuridad, entonces toda la existencia está a oscuras. Todo depende de vosotros.   
 
Hay mil y una falacias alrededor de la meditación. Esta es muy simple: no es otra cosa que conciencia. No es recitar, no es emplear un mantra o un rosario. Estos son métodos hipnóticos. Pueden proporcionaros un cierto descanso. No hay, nada malo en ello, si lo único  que se pretende es la relajación. Cualquier método hipnótico puede ser de ayuda, pero si se  quiere la verdad, no basta. 
La meditación simplemente significa transformar vuestra inconsciencia en conciencia. 

Por lo general, solo una décima parte de nuestro cerebro es consciente, y nueve décimas  partes son inconscientes. Únicamente una parte pequeña de la mente, una capa fina, posee luz; por lo demás, la casa está a oscuras. Y el desafío es hacer crecer esa pequeña luz para que toda la casa se inunde de luz, con el fin de que ni un nicho o rincón queden en la oscuridad. 

Entonces toda la casa rebosa luz, y la vida es un milagro; tiene la cualidad de la magia. Deja de ser ordinaria y todo se vuelve extraordinario. Lo mundano se transforma en lo sagrado y las cosas pequeñas de la vida comienzan a tener una importancia tremenda, que ni siquiera habríamos imaginado. Las piedras corrientes parecen tan hermosas como los diamantes, toda la existencia se ilumina. En el momento en el que os ilumináis, toda la existencia se ilumina. Si estáis en la oscuridad, entonces toda la existencia está a oscuras. Todo depende de vosotros. 
 
OSHO
 

miércoles, 8 de junio de 2011

El problema

Cuentan que cierto día en un monasterio Zen-Budista, los monjes se encontraron con la muerte de uno de sus guardianes y fue preciso encontrar un substituto.

El Gran Maestro convocó a todos los discípulos para determinar quién sería el nuevo centinela. El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, dijo:

- Asumirá el puesto el primer monje que resuelva el problema que voy a presentar.

Entonces, colocó una preciosa mesita de finas maderas en el centro de la enorme sala en que estaban reunidos, y encima de ésta colocó un jarrón de porcelana con un diseño de exquisito gusto y refinamiento, con varias rosas amarillas de extraordinaria belleza en él. Y dijo así:

- ¡Aquí está el problema! –señalando directamente al precioso jarrón.

Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un jarrón de extremo valor y belleza, con maravillosas flores en su interior.

¿Qué representaría? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma encerrado detrás de todo esto? ¿Dónde estaba el problema?

En ese instante, uno de los discípulos sacó una espada, miró al Gran Maestro y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y... ¡zas! Blandiendo la espada, destruyó todo de un solo golpe.

La escena fue impresionante.

Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo con voz contundente:

- Usted será el nuevo Guardián del monasterio.

Moraleja de la historia:

No importa cuál sea el problema. Ni que sea algo lindísimo. Si ves un problema, precisa ser eliminado. Un problema es un problema, y como tal, es un imperativo categórico eliminarlo.

No importa que se trate de una mujer sensacional y atractiva, o de un hombre maravilloso y seductor, o de un gran amor que se acabó.

Por más lindo que sea o haya sido, si ya no existe más sentido para él en tu vida, tiene que ser suprimido.

Muchas personas cargan en su vida entera el peso de cosas que fueron importantes en el pasado y que hoy solamente ocupan un espacio inútil en sus corazones y mentes.

Espacio que es indispensable para re-crear la vida.

Existe un proverbio chino que dice: “Para tú poder beber vino en una copa que se encuentra llena de ti, es necesario primero tirar el ti, y entonces poder servir y beber el vino”.

Limpia tu vida. Comienza con las gavetas y armarios, hasta llegar a las personas del pasado que no hacen más sentido en tu vida y que están ocupando un espacio en tu corazón.

Un espacio indispensable para ser ocupado por tu alegría de vivir.

Anónimo